ELLIOTT: “HACE FALTA BUENA HISTORIA FRENTE A MITOS MALINTENCIONADOS”

Ayer, en el Real Monasterio de el Escorial, el reconocido hispanista John H. Elliott (Reading, 1930) recibió de manos del Rey Felipe VI –y bajo la atenta mirada del ministro de Justicia, Rafael Catalá, y del duque de Calabria, Don Pedro de Borbón– el primer premio Órdenes Españolas. Este reconocimiento, recientemente instituido por las Órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa, tiene por objetivo distinguir la labor de las grandes figuras que han dedicado su vida al estudio del pasado.

«El premio Órdenes Españolas es un reconocimiento único. No puede haber, además, un escenario mejor para su entrega que el Monasterio de Escorial: un espacio que representa fielmente lo que fue España como potencia hegemónica», dijo el historiador británico a propósito del galardón y de la ubicación escogida para su entrega. Elliott inició su íntima relación con nuestra historia durante una visita al Museo del Prado en 1950, donde el estudioso quedó fascinado por las obras de los grandes maestros de la pintura. Desde entonces, su prolija carrera ha sido reconocida con varios galardones, como el premio Príncipe de Asturias de 1996. Durante su discurso, el hispanista hizo hincapié en la importancia de conocer la Historia. Un campo de estudio que tiene algo importante que ofrecer para el mejor entendimiento de la condición humana y que, según Elliott, resulta especialmente necesario en la actualidad: «Vivimos en un mundo dominado por la posverdad y el populismo de izquierdas y derechas. Hace falta historia bien hecha contra los mitos malintencionados y oportunistas».

Rigor y veracidad

La obra historiográfica de John Elliott destaca por la minuciosidad y la objetividad que imprime a cada libro que escribe. Gran parte de su ya dilatada carrera la ha dedicado, además, a luchar contra esa Leyenda Negra que persigue a España desde 1492 y que tanto ha deteriorado su imagen. El hispanista afirmó que en sus obras «ha tratado de pintar un cuadro matizado tanto de los fallos como de los aciertos del país. No todo es blanco o negro, sino que existen los tonos del gris».

Elliott explicó, además, que cuando comenzó a estudiar la Historia de España vio que estaba viciada por el excepcionalismo, la idea de que este país es radicalmente diferente al resto. El estudioso se enfrentó a esta situación «conectando y comparando los hechos»; mediante el empleo de esta fórmula, se dio cuenta de que, en realidad, también existen similitudes con la historia del resto de estados que poblaban durante la Edad Moderna el continente europeo.

El estudioso rememoró también el tiempo que pasó en Cataluña durante los inicios de su carrera. Fue en esta Comunidad Autónoma donde el británico entró en contacto con la obra de Jaume Vicens Vives. Un autor que puso todos sus empeños en desmitificar tanto la historia de Cataluña como la de España y por cuya obra el hispanista se decidió a «investigar y repensar la historia de la España moderna».

El Rey Don Felipe, por su parte, se mostró muy satisfecho de que esta primera edición del premio Órdenes Españolas haya ido a parar a las manos del historiador británico. Un autor «que tanto trabajo y tanta pasión ha dedicado al conocimiento de nuestras claves y de nuestro recorrido histórico».

A este respecto, el Monarca quiso también recordar las palabras que le dedicó a Elliott en el Parlamento Británico en julio de 2017. Entonces, don Felipe reconoció al autor como «parte de ese extraordinario elenco de historiadores británicos que ha desarrollado una labor formidable contribuyendo a elevar el nivel de conocimiento y aprecio nuestra historia».

Sabiduría y excelencia

Estas palabras de Felipe VI están en consonancia con las que expresó el Duque de Calabria y presidente de las Órdenes Españolas, Pedro de Borbón, durante la presentación del hispanista. Un historiador que realiza su trabajo con «verdad, ojos y pluma limpios de prejuicios y cargados de sabiduría». El duque de Calabria quiso, a su vez, destacar la íntima relación del historiador con España, la cual es visible a través de la lectura de sus libros. Una extensa obra que lleva al lector de la mano por algunos de los episodios más importantes de la historia del país y que, como explicó Don Pedro, es «un ejemplo de elegancia literaria e independencia».

El Rey destaca la labor cultural de las Órdenes Españolas

El Real Consejo de las Órdenes –que agrupa a las de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa– ha sido el impulsor del premio con el que ayer se reconoció la labor del historiador británico John Elliott. El nacimiento de estas hermandades se remonta a la Plena Edad Media, en concreto al siglo XII. Por sus filas han pasado a lo largo de los años algunos de los personajes más destacados de la historia de España, como Fernando de Magallanes, Francisco de Quevedo o Gaspar Melchor de Jovellanos. «Nuestras Órdenes son expresión histórica de la diversidad y de la propia visión histórica de su país», afirmó ayer Felipe VI durante la entrega del galardón.

El Monarca también señalo la distinta procedencia territorial de cada una ellas, desde donde se extendieron por toda España dotándola de un riquísimo patrimonio cultural y artístico. A este respecto, el Rey destacó el monasterio de Santiago de Uclés y los castillos de Calatrava y de Zorita.

Lejos de menguar con el paso de los siglos, el trabajo de las Órdenes Militares al servicio de la cultura española sigue más vigente que nunca. Buena parte de la culpa, según dijo el Monarca, la tiene «su capacidad para actualizarse día a día», gracias a la cual las hermandades promueven iniciativas como el el premio Órdenes Españolas. «Es coherente que las Órdenes, con su identidad y sus principios, impulsen el mejor conocimiento de nuestra historia común. Y que lo hagan con una versión abierta y universal», explicó el Rey.

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